


Estadísticas de veteranos de las guerras de Irak y Afganistán obtenidas en 2011 por un periódico de San Francisco revelan que más de 2.200 soldados han muerto en el plazo de dos años después de dejar el servicio, y cerca de la mitad de ellos han estado a tratamiento por estrés post traumático y otras enfermedades mentales con origen en esos combates.