Taller Artesanal Urquía Marú



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Ha llegado el momento de responsabilizarnos de nuestra propia vida.
Mi recomendación es que cada persona se dedique a trabajar en algo que le apasione, que realmente tenga sentido y que sea verdaderamente útil y necesario para la sociedad.
  Santiago Niño Becerra
Las miserias del mundo están ahí, y sólo hay dos modos de reaccionar ante ellas: o entender que uno no tiene la culpa y por tanto encogerse de hombros y decir que no está en sus manos remediarlo -y eso es cierto- o bien asumir que, aun cuando no está en nuestras manos resolverlo, hay que comportarnos como si así lo fuera.      José Saramago

La Puerta de Papá - Por Armando José Sequera

            Papá siempre quiso tener una puerta para él solo y una tarde salió del trabajo y compró una, con su base, su marco y su picaporte.

            Las trajo en su carro como a un pasajero incómodo y, ante nuestra sorpresa, la plantó en medio del patio.

            -No quiero que nadie la toque -dijo, mientras la instalaba.

            Y nadie la tocó. Ni siquiera él, que a partir de entonces no encontró tiempo para disfrutarla.

            En el mes y medio siguiente, la lluvia y las gallinas que la usaban como dormitorio cuando hacía calor hicieron que la puerta se encorvara y ya no pudiera calzar en el marco.

            Un domingo, papá se levantó temprano a preparar uno de esos desayunos con los que le gustaba sorprender a mamá en la cama y salió al patio a buscar huevos y naranjas. Entonces vió la puerta y nos preguntó por qué no la habíamos utilizado. Cuando le recordamos que él lo había prohibido, se puso como el lápiz de labios de la tía Marcia.

            Poco antes del mediodía, la reparó, le puso un techo rojo a ambos lados, la pintó y nos la dió a Gustavo, a mí y a nuestros primos.

            Desde el primer momento, nosotros la usamos para viajar al pasado y al futuro, para ir del más acá al más allá, para entrar por un lugar del mundo y salir por otro y para asomarnos a las cosas que no conocemos.

            Después le fuimos agregando juegos, hasta que también nos sirvió para ir al fondo de los mares y al centro del Tierra, para pasar de un planeta al otro en el sistema solar, para entrar a cualquier órgano del cuerpo humano y para viajar entre los sueños.

Armando José Sequera

El derecho al delirio - por Eduardo Galeano

Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea. En 1948 y en 1976, las Naciones Unidas proclamaron extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene más que el derecho de ver, oír y callar. ¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho de soñar? ¿Qué tal si deliramos, por un ratito? Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible:

el aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones;

en las calles, los automóviles serán aplastados por los perros;

la gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor;

el televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas;

la gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar;

se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir nomás, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega;

en ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo;

los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas;

los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas;

los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos;

los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas;

la solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo;

la muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero;

nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que más le conviene;

el mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra;

la comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos;

nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión;

los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle;

los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos;

la educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla;

la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla;

la justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda;

una mujer, negra, será presidenta de Brasil y otra mujer, negra, será presidenta de los Estados Unidos de América; una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú;

en Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria;

la Santa Madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo;

la Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: «Amarás a la naturaleza, de la que formas parte»;

serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma;

los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados, porque ellos son los que se desesperaron de tanto esperar y los que se perdieron de tanto buscar;

seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo;

la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses; pero en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero.

Eduardo Galeano
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Sé todos los cuentos. León Felipe.

lacatarsiscatatonica:

Yo no sé muchas cosas, es verdad.

Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre…
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos…
y sé todos los cuentos.

(via culebreando)

Andando, se me vino a la cabeza una charla que ofreció Manfred Max Neef en la Universidad de Andalucía, España. Según la FAO, dijo Max Neef, se necesitan US$ 30.000 millones anuales para alimentar a los 1.000 millones de personas que sufren hambre a diario. Ante la crisis del 2008-2009, seis bancos centrales invirtieron US$ 17 trillones de dólares (ó sea: 17 millones de millones de dólares) para salvar bancos privados. Al dividir los US$ 17 trillones de dólares por los US$ 30.000 millones, se obtienen 600 años de un mundo sin hambre. Triste, pero cierto: el mundo prefirió (y prefiere) salvar bancos, pero no salvar vidas. Ni Maslow con ninguna de sus pirámides podría describir un mundo con una priorización de necesidades tan grosera.
Aldo Torres Baeza. El día en que seguí el consejo de Mafalda y me bajé del mundo. 22.8.2014
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=188758
Desde muy joven -lo confieso- me han gustado los fantasmas. Me apasionan las historias de sus desventuras.
Hoy -lo confieso- aproximándose la hora de convertirme en uno, ya no me gustan tanto.
Eliseo Diego
…Esos enjambres de tantos colores de piel pertenecen todos a una misma raza, la de los damnificados por la brutalidad humana y atropellados por el carro atroz de la historia. Fernando Savater
- Vamos, Ravelli, anda un poco más rápido.
- ¿y para qué tanta prisa Jefe? No vamos a ninguna parte.
- En ese caso, corramos y acabemos de una vez con esto.
Hermanos Marx
El ojo que ves no es
ojo porque tú lo veas,
es ojo por que te ve.
Antonio Machado
Sacudirse la rutina de la percepción ordinaria, poder contemplar durante unas horas eternas el mundo exterior e interior, no como lo concibe un animal obsesionado por las palabras y conceptos, sino como los aprehende directa e incondicionalmente la mente libre… es esa una experiencia de valor incalculable para todo ser humano… Aldous Huxley

No vivas en la tierra
como un inquilino
ni en la naturaleza
al modo de un turista

Vive en este mundo
cual si fuera la casa de tu padre

Cree en los granos
en la tierra, en el mar,
pero ante todo en el hombre.

Ama la nube, la máquina y el libro
pero ante todo, ama al hombre

Siente la tristeza
de la rama que se seca
del planeta que se extingue
del animal inválido
pero siente ante todo la tristeza del hombre.

Que todos los bienes terrestres
te prodiguen la alegría

Que la sombra y la luz
te prodiguen la alegría

Que las cuatro estaciones
te prodiguen la alegría

Pero ante todo, que el hombre
te prodigue la alegría

NAZIM HIKMET

 

Ver el mundo en un grano de arena y el cielo en una flor silvestre. Retener el infinito en la palma de la mano y la eternidad en una hora. William Blake